Gestiona tus emociones.

Una emoción es un aviso respecto a qué me está pasando en este momento; un toque de atención que sitúa a cada uno en el presente, pues está referida a lo que vivimos y sentimos en este instante concreto. Es un aviso primario con importantísimas funciones en la conservación, la relación y la socialización del individuo. Una información que también recibimos internamente, desde nosotros mismos.

Conocer y gestionar nuestras emociones es imprescindible para poder llevar una vida satisfactoria. Gestionar es un tomar conciencia de la emoción, comprenderla y usar esto para analizar y transformar las situaciones en nuestro beneficio, canalizarlas para optimizar nuestra vida y la de nuestro entorno.

Mimar nuestro momento emocional, aprender a expresar los sentimientos sin agresividad y sin culpabilizar a nadie, ponerles nombre, atenderlos y saber cómo descargarlos, es uno de los ejes de la Inteligencia Emocional.

La energía positiva que nos da el conectarnos sanamente con nuestras emociones puede ayudar a superar duelos, frustraciones,  resolver problemas y a escalar cumbres difíciles.

Gestionar adecuadamente las emociones supone:

  • No someterlas a censura. Las emociones no son buenas o malas, salvo cuando por nuestra falta de habilidad hacen daño, a nosotros o a otras personas.
  • Permanecer atentos a las señales emocionales, tanto a nivel físico como psicológico.
  • No esperar a que se dé la situación idónea para comunicar los sentimientos, tomar la iniciativa.

Y recuerda, como decía David Caruso, es muy importante entender que la inteligencia emocional no es lo opuesto a la inteligencia, no es el triunfo del corazón sobre la cabeza, es la intersección de ambas.