Desde que el niño nace se produce un proceso progresivo de  búsqueda de autonomía. Un bebé es dependiente de sus padres al 100 %, no podría vivir sin su protección. Paulatinamente, los padres debemos dejar de ser imprescindibles para nuestros hijos. Poco a poco les animaremos a que tomen sus propias decisiones y les permitiremos que se equivoquen para que aprendan de sus propios errores. Es fundamental enseñarles a responsabilizarse de sus actuaciones y de sus decisiones.

Enseña a tu hij@ cómo resolver problemas.

Uno de los mayores regalos que podemos hacer a nuestr@s hij@s es permitirles resolver problemas. No todo el tiempo podemos estar cerca para resolver sus problemas. A veces lo más difícil es dar un paso atrás y ver como nuestr@s  hij@s se equivocan pero también es el camino hacia el aprendizaje y la autonomía.

 

Educarlos es dar posibilidades y aportar confianza en el desarrollo de las potencialidades que cada uno tiene.