El amor romántico perjudica seriamente la igualdad, porque sigue representando a los hombres y las mujeres como seres diferentes con roles opuestos pero complementarios.

El ideal de amor romántico es eso que está presente en todas partes cuando nos hablan de amor: en las novelas, las películas, las series de televisión, la música, las revistas juveniles, los comentarios entre amigas, las vecinas, o la gente en general… «Por amor se hace cualquier cosa» «Si le quieres, cambiará» o «Por tí me muero».

Parémonos un momento a reflexionar: ¿realmente alguien cambia por amor? ¿es una buena idea morir de amor? ¿Y si esas ideas se transforman en una verdadera trampa en la que podemos caer enrededad@s.?

Veamos algunos mitos del amor romántico:

  • Omnipotencia del amor. • Creer que el amor lo puede todo. El hecho de amar es suficiente para solucionar cualquier problema.
  • Pensar que los celos son un signo de amor justifica comportamientos egoístas, injustos, represivos, controladores y muchas veces violentos.
  • Media naranja. • Predestinación. Solo hay una posible elección: la pareja ideal.
  • El amor lo puede todo El amor debe ser incondicional y superar cualquier obstáculo.

“Una alta asunción e inadecuada interpretación de mitos de amor romántico se convierte en la causante de que desarrollen creencias e imágenes idealizadas que en numerosas ocasiones dificulta el establecimiento de relaciones sanas y tolerancia a comportamientos abusivos”

¿Y si aprendemos a amar desde otro punto de vista?

Aprender a compartir protagonismo, mujeres y hombres compañer@s. No nos esforcemos tanto en buscar al príncipe azul o a la perfecta princesa, no existe el hombre ni la mujer perfecta. Somos más felices cuando querremos a la gente tal y como es.

Sustituir la venda del amor absoluto por la alegría de mirarnos a los ojos sabiendo que nunca quien bien nos quiere nos hará llorar.

«Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección»,

S. Exupery